Imágenes de hombres y mujeres explotando en medio de un grupo de personas que esperan el autobus, o un joven que entra con un fusil a su escuela y mata a sus compañeros, se ha vuelto cotidiano y diario, pero ¿cual es la razón de estos actos y por que se le determinan terroristas?
El terrorismo como término es producto del deseo por destruir el sistema (mercado-capital-industria-estado) para definir todo aquello que se caracteriza para atentar contra lo establecido.
Pero el sistema se encuentra sumido en un proceso reconstructivo producto de la desilusión, es decir el individuo que hace parte del sistema y lo mantiene con su cuerpo como insumo, pero este aniquilamiento de la identidad y diferencia del individuo dentro de la angustia por alcanzar los estereotipos estéticamente ensalzados por el modelo idealizado, generando un nivel de angustia tan alto que el individuo termina por descubrir la incapacidad por alcanzarlo, llevándolo a un nuevo estado: la desilusión.
La desilusión
El estado de la desilusión es donde el sistema destruyo el cuerpo del individuo y le deja sin capacidad de generar una sublimación con la cual se pueda reconstruir, ya que el individuo solo se ve abocado a dejarse llevar por los subproductos de los ideales, en este espacio oscuro muchos recuperan su identidad al personificar nuevos estereotipos concebidos como negativos por parte del sistema, no solo por ser moralmente congruentes con las necesidades básicas de supervivencia y equilibrio social.
Estos prototipos oscuros a los que los individuos sumidos en la desilusión, refuerzan todas sus energías, estereotipos masificados por la religión, los medios masivos y la contracultura revitalizada con posibilidad de destruir o construir un para-sistema.
La desilusión genera dos reacciones:
- Desde el individuo al identificarse con los estereotipos oscuros (asesino en serie, fanático, etc) mediante las acciones de dicho modelo, siendo sublimados en sus actos, donde a mayor reacción del sistema, mayor será el nivel de investidura y por tanto de sublimación de dicha desilusión. Esta reacción es inconsciente porque aunque el individuo evidencia características del sistema en su naturaleza no es consciente de su existencia, ya que el sistema se disfraza de banderas, estados, partidos políticos y religiones.
- Desde el sistema la reacción es consciente, pero consintiendo dichos actos, ya que con dichas energías opositoras se fortalece, gracias al miedo en los demás individuos, es decir el sistema reconoce en dichos individuos sumidos en la desilusión una oportunidad para defenderse y fortalecer un nuevo proceso, alimentado por el miedo, esta nueva sinergia se fortalece en los imaginarios de un escenario sin sistema, ya que mientras exista el sistema los individuos buscaran alcanzar los estereotipos y meta-productos de este, pero al temor de perder el sistema se encuentran desamparados e inexistentes.
El terrorismo por lo tanto resignifica la angustia, sublimando el miedo a perder el sistema como tablero para superar la angustia.
El terrorismo redefinido desde el sistema es la forma como el sistema se recompone, un proceso cíclico conforme a la naturaleza móvil de los individuos, donde sus gustos, psique y para-necesidades cambian.
Las para-técnicas del terrorismo
El terrorismo basa su accionar cuatro dimensiones:
- Se alimenta de la desilusión sobre el sistema actual y lo quiere destruir a partir de ideales, estereotipos y una nueva estructura donde el individuo reclama un nuevo orden para satisfacer su desilusión.
- Convierte elementos antes utilitarios para el sistema en su existencia para atentar contra ella, idealización de estereotipos oscuros, fanatismos religiosos y político, o incluso autodeterminación individual (psicópatas).
- Utiliza métodos no convencionales, justificando su uso desde su discurso opuesto a todo lo normalizado por el sistema.
- Se mimetiza dentro de los demás individuos del sistema para evitar su identificación por parte del sistema, generando miedo al desconocerse su recurrencia e individuos implicados.
Todo lo anterior no solo puede ser producto de individuos desilusionados, sino incluso utilizados por el mismo sistema para reforzar sus estructuras, apalancado en el miedo generado en los demás individuos.
Sin embargo la existencia del terrorismo en el sistema, no es mas que anuncios de reajustes y cambios en su forma y accionar, producto de la relación entre individuos que pronto modifican el sistema en si, caldo de cultivo para la desilusión de individuos abandonados por los ideales del sistema y su carente alcance, sumado a la falta por parte del individuo en la sublimación de la angustia mediante otros caminos reconstructivos no-violentos que le satisfagan.

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